Hoy recibí este mensaje de María, desde España. Y quería compartir con ustedes mis pensamientos al respecto, ya que es algo que me suelen preguntar.
Espero que mis palabras sean útiles para quienes las lean.
¡Hasta pronto!
Hola Helena... quiero hacerte una consulta, seguro que me puedes ayudar
mejor que nadie, pues es que tengo libros de mandalas, y leo sobre
ellos, y quisiera que me confirmases si es cierto lo que dicen, ya que
algunos se contradicen entre sí. Dicen que los mandalas (o al menos yo
lo hago así) hay que empezar a pintarlos de dentro hacia fuera, es así?
algún que otro libro dice lo contrario, y que no puedes o no debes
comenzar a pintar uno nuevo si aún tienes otro por terminar; también
dice que se regalan a personas muy especiales para ti, y para terminar
quisiera saber si los tonos que escoges tienen que ver con tu estado de
animo o con tu interior, yo tengo entendido que si, pero si me puedes
aclarar las dudas.... como estás tan lejos para ir a tu taller, por lo
menos algunos consejillos no??...;o), muchas gracias como siempre, un
besote!!
Hola María, ¡gracias por escribirme!
Voy a hablarte desde mi experiencia, ya sea cuando hago mis mandalas o cuando veo el progreso en los de mis alumnos.
Respecto a si hay que comenzar de adentro hacia afuera o viceversa...
en principio suele decirse que, si uno pinta desde el interior hacia el
exterior del mandala, esto genera cierta apertura en el estado de ánimo,
más receptibilidad de lo externo, sociabilidad, extroversión. Ahora, si
uno comienza desde la parte exterior hacia el interior del mandala,
esto produce un estado de ánimo más introspectivo, facilita la
concentración y centra las energías en lo que a uno le pasa
interiormente. Personalmente creo que esto es así, pero que no es la
única manera de hacer o pintar un mandala. De hecho mi manera de enseñar
a hacerlo tiene en cuenta la armonía y la composición del espacio, que
afecta directamente a nuestro inconciente, con lo cual a veces uno
comienza por partes que no son justamente ni el centro ni la parte
externa... y no por eso está "mal". No existe algo que esté bien o esté
mal dentro de este tipo de creaciones, tampoco lo lindo o lo feo. Porque
se trata de expresar desde otro lugar lo que uno es, usando canales que
no son los que habitualmente utilizamos y que, a medida que uno va
ejercitándose en este arte, va comprendiendo.
Luego, en relación al
tema de los colores, es como vos decís. Los colores expresan estados de
ánimo. Y lo mejor es ser intuitivo al escogerlos, para de este modo ser
fiel a lo que a uno le pasa sin el intermediario de la mente, que
habitualmente se deja llevar por conceptos que a veces adquirimos de
otros sin notarlo, como ser: lindo o feo. Un color no puede ser lindo o
feo… es un color que refleja una sensación o un estado.
Y por
último, cada mandala es un momento con uno mismo. No creo que se deba
insistir con un mandala si por algún motivo ha dejado de interesarnos.
Ese mandala puede descansar para ser retomado en otro momento.
Creo
que el dibujar o pintar mandalas opera en nosotros de una manera no
siempre conciente, y que, como se trata de la expresión de lo que se es
en el momento en que se está haciendo, funciona en cierta manera como
reflejo. Algo así como un espejo. Y a veces no es fácil verse a uno
mismo, y hace falta dejar pasar un tiempo para volver a verse y
descubrir que fue solo un momento, una sorpresa. Pero esto no implica
que no se pueda mientras tanto hacer o pintar otros mandalas...
Espero que te sean útiles mis palabras. Y que continúes experimentando con tus mandalas.
Hasta pronto, cariños
Helena
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